De los quemafotos a la entrega de Ceuta y Melilla

“No habrá chusma ninguna quemando fotos, ni políticos locales del partido del gobierno justificando el insulto y el delito («Todos somos Rubianes», dijo Montilla).”

Son siempre los mismos. Los que prohíben corridas de toros, los que consideran que un género musical puede ser fascista (la zarzuela), los que tratan de prohibir que los ciudadanos utilicemos el término “nacional”, porque quieren apropiárselo, los que queman las fotos del Rey. Da igual, ni son ecologistas, ni protectores de los animales, ni sordos. Se trata simplemente de combatir cualquier símbolo de unidad, cualquier hecho que nos una por encima de nimias diferencias locales hoy magnificadas gracias al dinero público manejado por la izquierda y los nacionalismos.

Ahora toca hablar de Ceuta y Melilla y sostener que no pertenecen de manera legítima al territorio nacional:

  • “Parece ser que los señores reyes de las Españas han decidido visitar las muy españolas ciudades de Ceuta y Melilla. Cualquiera que mire un mapa y lea un libro de historia llegará a la conclusión que no tiene el menor asomo de sentido que Ceuta y Melilla sigan siendo españolas. La posición española en Ceuta y Melilla es indefendible.” (Joan Oliver, Sembla ser. Publicado en Avui, 3.11.07)

  • “Marruecos ha tenido mala suerte con el vecino de arriba que le ha tocado. Y los amazig del Rif, todavía más. España es uno de los pocos países europeos, con pasado colonialista, que nunca ha revisado ni los efectos ni la legitimidad de sus agresiones exteriores. El imperio español es invocado sin vergüenza como estadio fundacional de la creación de una comunidad lingüística, cultural y religiosa considerada positiva para los colonizados. Francamente, hay vecinos más fáciles que los españoles.” (Salvador Cot, Que Al•là i Pachacamac els perdonin. Publicado en Avui, 3.11.07)

  • “Joan Carles I [en catalán en el original] ha anunciado una visita oficial ‘interna’ a Ceuta y Melilla. Los portavoces del gobierno marroquí han pedido a España que deje de hacer ‘gestos coloniales’. Pobrecillos. España cada día hace cuatro o cinco. Y todos, ‘internos’. Si, de acuerdo con la doctrina soberanista clásica, mañana se hiciera un referéndum de adscripción nacional, la mayoría de sus habitantes decidirían mantenerse en España, pero están en África, por mucha banderita azul y estelada que planten en la entrada.” (Desclot, Un problema que no és de manual. Publicado en Avui, 3.11.07)

  • “Inadmisible. Pero, ¿que se han creído? ¿Qué es esto de exigirnos que pedimos disculpas porque nuestros reyes han decidido visitar las más que muy españolas plazas de Ceuta y Melilla? Boicot a sus productos. Ya basta de beber cava marroquí. Llevemos su Estatuto al Constitucional. Repitamos una y otra vez que son unos ladrones, que nos roban y que después dedican el dinero a políticas identitarias. Llenémosles de querellas de nuestras asociaciones de incierto origen y todavía más oscura financiación que tienen en común el hecho de estar bautizadas con combinaciones aleatorias de palabras como dignidad, justicia, nación, manos, limpias, libertad, peones, negros, foro, democracia, progreso… Hagámonos las víctimas tirándoles mierda.” (Iu Forn, Marroquins I Catalans. Publicado en Avui, 5.11.07)

Y mientras vociferan con el rigor que puede apreciarse, en el norte los nacionalistas vascos tratan de apropiarse de un pedazo de Santander (Castro Urdiales) y en el este los nacionalistas catalanes persisten en el empeño de anexionarse la Comunidad Valenciana, Baleares y el sur de Francia.

En el terreno económico utilizan el lema: “Lo que me pertenece, es mio; lo que es tuyo, es de los dos”. En el de la Historia se muestran partidarios de otro: “En el pasado solo vale lo me beneficia a mi, o como máximo, lo puede perjudicarte a ti, y si no es posible, yo me lo invento y tú te lo has de creer”. Y la izquierda zapatera, sosteniendo, financiando y, por supuesto, aplaudiendo. Aunque sea a costa de diezmar lo que pertenece a todos.

“La necesidad obra milagros y si en otros puntos de España algunos habitantes -de a poquitos o en pandilla – pueden jugar a no ser españoles porque sale gratis y hasta se trincan bicocas de pedrea, en Ceuta y Melilla ser español es una mezcla de supervivencia y afectividad poco y mal correspondida desde la Península.

“Que el autor de un libro en que se proponía la entrega a Marruecos de las dos ciudades sea una de las musas inspiradoras de la política exterior de Rodríguez, sólo puede constituir motivo de alarma: lo que el ilustre diplomático -tan dadivoso como irresponsable con vidas y haciendas ajenas – estaba sugiriendo no sólo implicaba al territorio, propiedades, economía y borda libre para por ella aventar la historia de España, en especial afectaba a los cien mil españoles allí residentes, devueltos a la Edad Media. El Túnel del Tiempo no ofrece alternativas, porque ¿estaría el estupendo proponente dispuesto a aceptar que, en su vida cotidiana, el mero hecho de tomarse una cerveza se convierta en un conflicto y en todo caso en motivo de intranquilidad? Como temo que la metáfora de la cerveza no sea comprendida, adrede, por algún lector, aclararemos que con ella nos referimos a cualquier actividad lúdica, social, cultural o religiosa ajena al islam.

“No hay necesidad ninguna de explicar por qué el Rey puede y debe visitar ambas ciudades, máxime si el sultán marroquí se desplaza cuando le peta al Sahara Occidental, cuya ocupación consiguió su augusto padre mediante la Marcha Verde, aquel golpe de mano perpetrado por el amigo marroquí, luego convertido en hermano y en no sé cuántas cosas más, aprovechando la larga agonía de Franco y la amenaza de inestabilidad que el choque implicaba para la Transición en ciernes.

“El gran problema de Ceuta y Melilla reside en que, en un futuro previsible, Marruecos no va a renunciar a su reivindicación territorial, tan útil como es para canalizar el descontento social y reconvertirlo en odio antiespañol. En estos días la prensa marroquí azuza recordando «los sucesos de Madrid»: ¿A cuáles se refieren? ¿A los 192 asesinados por criminales musulmanes, en su mayoría marroquíes?

“El argumento histórico (el tiempo de pertenencia a España: 1497 y 1581 respectivamente) puede valer si se apoya en realidades económicas y humanas, pero por sí solo no detendría ni a un morito vendedor de chicles y caramelos.

“Tampoco podemos esperar nada de la ONU y sus resoluciones número tal y apartado cual; ni de la OTAN, que excluye la defensa de Ceuta y Melilla; ni de la UE, con una Francia tan interesada por penetrar y mantenerse en Marruecos como por debilitar a España en cuanto terreno se pueda, aunque ya no sigan los procedimientos zafios de Giscard, Mitterrand o Chirac. Y no sobra indicar que la opinión pública mundial se obnubila ante el mapa: como en alguna ocasión hemos señalado, la Geografía puede resultar sumamente engañosa.

“Nos quedan, pues, nuestros propios medios – que son muchos frente a los de Marruecos -, nuestra capacidad de presión o respuesta ante agresiones armadas o de cualquier tipo y, de manera muy especial, la dureza de nuestra determinación. De esos factores depende el futuro de Ceuta y Melilla y fuerza es reconocer que los gobiernos de España no se han lucido en la contestación a las sempiternas marrullerías y chantajes del Majzen.

“Con la excepción del gobierno de Aznar, que combinó firmeza y prudencia -en nuestra opinión, demasiada en el campo de la inmigración ilegal-, los restantes gabinetes sólo se dejaron torear por los sultanes y los visires y chambelanes que designaban y designan.

“Los complejos de la derecha y los negocios de la autotitulada izquierda han establecido como norma un forcejeo en el que, de modo sistemático, España nunca planta cara para hacer ver al vecino su endeblez e insignificancia, dándole a entender que hemos comprendido – y no vamos a tolerar más – el juego fijo entre el victimismo pedigüeño y la amenaza constante, viejos trucos de zoco.

“Ahora nos amenazan con boicotear los productos españoles: no sé si nuestra economía podrá resistir tal envite. Me recuerdan a un amigo que, para dañar al imperialismo americano, resolvió no tomar más Coca-Cola: desde entonces la hacienda de los yanquis no levanta cabeza y así les va con las hipotecas, la caída del dólar y las patas de gallo de Melanie Griffith.

“Frente al bloque sin fisuras que presentan los marroquíes, todos coreando las mismas consignas, que -recordamos y no va de broma – incluyen hasta Toledo, nosotros ofrecemos una división escandalosa, empezando por un jefe de gobierno que, con su sonrisa de lo que sea, se fotografió ante un mapa de Marruecos que comprendía Canarias. O infundimos convicción a nuestros gestos y palabras o el futuro de melillenses y ceutíes se venderá en almoneda: los espectros de Allal el-Fasi y Abd el-Jaleq Torres requieren enemigos más serios.” Serafín Fanjul, ¿Otra Marcha Verde?

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2 comentarios

  1. Como debe haberle dolido a tanto regionalista con el cerebro embotado el verdadero y puro patriotismo de los Ceutíes y Melillenses. Solo gente que no quiere ver lo evidente puede decir que es una muestra del colonialismo español, pues esas ciudades son Españolas por derecho, por orgullo y por su propia determinación (algo que parece solo funcionar para lo que ellos buscan y no para el resto cuando se refiere a España)

  2. uno que pasaba · · Responder

    y vosotros, que os consideráis no nacionalistas… Gibraltar qué? Lo invadimos? es nuestro, no?

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