Saura gasta 6.800 euros en un viaje a Madrid para hablar de Companys

El consejero de Relaciones Institucionales de la Generalidad catalana, Joan Saura, ha empleado 6.800 euros en viajar desde Barcelona a Madrid para reivindicar la figura del ex presidente regional Lluís Companys.

El viaje, según ha informado el propio Saura en el parlamento regional a preguntas del PP, costó exactamente 6.851euros, con 76 céntimos. Lo abultado de la factura obligó al consejero, originario de las filas del PSUC, a informar que había hecho el viaje con "acompañantes", aunque no aclaró de quiénes se trataba, ni cuántos formaban el séquito.

Se sabe que uno de ellos era la nieta de Lluís Companys, María Luisa Gally, y que tan costoso viaje tenía como objetivo reivindicar la figura del ex presidente regional y entregar en el Ministerio de Justicia una solicitud en la que se insta al gobierno de la nación a reparar la figura del político republicano ejecutado por el franquismo tras un juicio sumarísimo en 1940.

La a todas luces injusta causa contra Companys y su condenable fusilamiento han sido eficazmente instrumentalizadas por el catalanismo para construir la figura de un mártir "nacional". Sin embargo la atrocidad judicial cometida contra él no ha logrado empañar a los ojos de la Historia el papel político que jugó el ex presidente de la Generalidad. Su traición a la república a través de su proclamación secesionista, y la tortura y asesinato de más de 8.000 catalanes bajo su mandato empañan la figura del héroe.

El historiador César Alcalá es autor de un estudio sobre algunos de los episodios menos conocidos  de la actuación de Companys, que lleva por título Checas de Barcelona:

Hubo una veintena de checas en Barcelona. En pisos de las calles Muntaner, Sant Elies, Vallmajor, Portal de l´Àngel, Pau Claris, un par en la plaza Catalunya… La de más terrible fama fue la de Sant Elies: se sabía que quien iba allí… jamás volvía. Era el apeadero del matadero: desde allí se les llevaba a la Arrabassada o a los cementerios de Les Corts o Montcada i Reixac para tirotearles. También hubo en esa checa un horno crematorio de cadáveres. Anticipándose a los nazis, algunos milicianos arrancaron dientes de oro a los asesinados…

Miles de catalanes pasarn por esas checas. Algunos pasaban semanas encerrados, a otros los torturaban y enloquecían. A la mayoría los tenían en espera de ir sacándolos para matarlos de un tiro.

De julio de 1936 a mayo de 1937 gestionaba las checas los anarquistas de la CNT-FAI y las patrullas de control (comandadas por Erno Gero, un enviado de Stalin), que recorrían Barcelona quemando iglesias y deteniendo a religiosos, católicos, carlistas, patronos, comerciantes…Los acusaban de ser gente de misa, gente de orden… El gobierno de la Generalitat lo presidía Lluís Companys, que no supo frenar aquellos crímenes, por lo que alguna responsabilidad de éstos podemos atribuirle. La pregunta es: ¿en qué grado?

Companys era el presidente de todos los catalanes…, y 8.352 de ellos fueron asesinados en Catalunya de 1936 a 1939, muchos previo paso por checas. ¡Fue el 0,28% de la población catalana! ¿No debería haber hecho algo Companys para protegerlos? Obligar a las patrullas a llevar a los detenidos a la cárcel Modelo, y tutelarlos allí todo el tiempo necesario, evitándoles torturas y preservando de ese modo sus vidas.

Las torturas que se infligía a los detenidos en las checas de Barcelona eran hierros candentes, picanas eléctricas en genitales, levantamientos de uñas, palizas, ahogamientos con agua, mutilaciones… ¡Y el diseño de las checas era ya una tortura! Eran cubículos de 2×1,5 metros de planta y 2 metros de alto, con un camastro de obra con una inclinación del 20%: si te dormías, caías al suelo. ¡Y el suelo estaba erizado de una serie de ladrillos que obstaculizaban los pies si intentabas caminar…!

Además las paredes se calafeteaban de alquitrán por fuera y por dentro, con lo que el bochorno era sofocante. Y en una de las paredes se pintaban dameros, espirales, líneas y círculos con el fin de marear al preso…

Es horrible el caso de Eusebio Cortés Puigdengolas: fue descuartizado en la checa de Sant Elies y dado de comer a los cerdos… Su delito: ser católico. Y la familia quedaba desamparada. A algunos los mataban en el mismo comedor de su casa, ante sus hijos… No hubo ni un juicio. A unos novios que sorprendieron casándose, los detuvieron y mataron, a ellos y al cura. ¡Para aquellos revolucionarios, casarse por la Iglesia era un delito que merecía la muerte! (Entrevista publicada en La Vanguardia, 19.7.05)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s