“Dios me aconseja que utilice el condón cuando mantengo relaciones sexuales con penetración”

Lo han titulado Una confesión personal. Es un texto publicado en la revista del Instituto de la Juventud, organismo gubernamental para el adoctrinamiento financiado con dinero público a través del Ministerio de Sanidad.


Una confesión personal aparece dentro de un artículo titulado La laicidad llevada a los institutos, aparecido en un reciente número de la Revista de Estudios de Juventud, publicación de título a todas luces exagerado.

El texto describe la relación de su autor con Dios. Y es el paradigma de lo que sucede cuando alguien decide que la religión es como la carta del restaurante: algo que compones a la medida de tus intereses.

Leyéndolo he recordado la expresión “vive como piensas o acabaras pensando como vives”. También he sentido una profunda tristeza. Y he terminado preguntándome quién soy yo para juzgar la relación de esta persona con aquella a la que llama Dios en femenino.

Después de formularme esa pregunta dudé en colgar este texto. Escribí este post el viernes pasado. Me he tomado tres días. Al final he decidido hacerlo.

“Me crié en una comunidad cristiana y en las bases asociativas de su movimiento juvenil, la Juventud Obrera Cristiana (JOC). Allí me enseñaron una visión concreta del mundo y aprendí a analizar mi realidad desde una visión crítica y de trasformación en comunidad.

Aprendí un lenguaje y una jerga propia de cualquier grupo con identidad. Aprendí palabras como reino de Dios; evangelizar; revisión de vida; por, desde y para los y las jóvenes.

Me hablaron de un Dios de justicia y de un hombre rebelde frente a su realidad y los abusos de poder. Me trasmitieron un mensaje de igualdad, de libertad de transformación social.

Fuera de mi comunidad otras personas utilizan palabras como: utopía; organización colectiva; revolución; diagnosis de la realidad; felicidad, libre pensamiento. En lugares lejanos a donde yo nací hablan de la Pachamama; de Buda; de la Meca; de la Torá. Todas son palabras diferentes pero muchas de ellas comparten la misma significación para unas y otras personas. Diferentes formas y un mismo mensaje.

La laicidad pretende ser ese diccionario que nos haga entender y respetar en la diferencia y libertad de cada persona, para ir plasmando en una realidad fáctica un mensaje compartido.

Quisiera acabar con una confesión personal: yo hablo todas las noches con Dios. Y ella (sabedora soy de su condición femenina por revelación divina, claro está y convencimiento personal de su naturaleza creadora de vida) me aconseja que utilice el condón cuando mantengo relaciones sexuales con penetración. Ella grita a mi lado en las manifestaciones. Ella se alegró cuando decidí sumarme a la asociación de gays, lesbianas y transexuales.

Ella me acompañó cuando tomé la compleja decisión de abortar. Ella me anima a mi participación en sociedad. También se viene de fiesta con mi gente y me ha visto vomitar alguna vez. Ella estuvo junto a mi todo el tiempo en el hospital con mi hermano y después en casa. Ella me quiere con mis pechos y mi pene, en mi transexualidad. Ella estaba en las reuniones para conseguir el metro en el barrio.

A veces me cuenta de sus cosas y me explica que María Magdalena se ha sumado al manifiesto por la dignificación de la prostitución y su regularización y que Monseñor Oscar Romero y el Che le han montado una revolución a San Pedro.

Ella me apoya sea cual sea mi condición como persona y me ha dado libertad para decidir por mi misma y encaminar mi vida. Y nunca, nunca, me ha dicho que obedezca al Papa.

Desde mis creencias cristianas apuesto por la Laicidad como elemento de respeto, libertad y unión en la convivencia de las diferentes visiones del mundo, para construir mi reino de Dios, tu felicidad o su utopía.”

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10 comentarios

  1. ¡Tremendo! 😦

  2. Puf, ese libro hay que asperjarlo antes de abrirlo.

  3. Flipante. Y a propósito: ¿tiene algo que decir la JOC? ¿O sólo encuentra palabras para apoyar a los perroflautas de Sol?

  4. Menudo engendro. Paganismo puro y duro. Esta mente quiere llamarse cristiana sin tener ni idea de Cristo ni de su Iglesia. Si es que el hombre cuando deja de creer en Dios se dispone a creer en cualquier cosa. ¡Cuanta razón tenía Chesterton!

  5. Mª Ángeles R. · · Responder

    – Sexo: Mujer
    – De origen católico
    – Supongamos que catalana: Desde el 2008 la sanidad pública catalana financia las operaciones de transexuales. Unas 40 operaciones al año
    – O rica o se operó a partir de 2008
    – Abortó antes de la operación en la que le pusieron el pene, en consecuencia, conoce varón y no usaba el preservativo del que hace apología. Cualquier médico que no sea un carnicero no habría cambiado de sexo a una chica con este perfil. Eso sí, carniceros hay.
    – Usa la palabra “fáctica” correctamente
    Me da que la historia se la ha inventado alguien para editar el número del boletín y normalizar la realidad de un caso extremo.
    Las probabilidades de que una mujer haya abortado, se haya cambiado de sexo después, sepa escribir correctamente siendo menor de 25 años (se supone que es una revista de jóvenes y para jóvenes), pueda además escribir sobre el aborto con toda tranquilidad, sin remordimientos como parece ser, son tremendamente bajas, además, en el propio texto hay pequeños indicios de que el que se escribe la lia, trata de transmitir femeinidad de un hombre (Dios es mujer como yo…) cuando se supone que la que escribe es mujer (abortó).
    Es más preocupante la manipulación que el que exista alguien así por el que debemos rezar.

  6. Democrata(Rael) · · Responder

    Dios aun estáis con lo de los condones… que retraso, y que pereza criticarlo…
    Acaso lo vuestro también no es adoctrinamiento??
    o es que solo puede adoctrinar la iglesia???
    Cada uno que haga lo que le de la Gana, y dejaros de meteros en la cama de los demás…

  7. El que oye a vosotros, me oye a mí.
    Lo que atáis en el la tierra, se ata en el cielo.
    Pedro, ¿me quieres? – Alimenta a mis ovejas.
    El que tenga oidos para oír, que oiga.

  8. Simplemente blasfemo. Hay que estar tarado o tener ganas de liarla para escribir un texto como éste. Desde luego hace falta fantasía para pensar que la gente se va a tragar lo de la revelación divina (particular, claro) y tragaderas para hacerle caso.

  9. Impresionante, Sherlock. Sin embargo no es una fantasía, ni un intento de manipular o construir algo que no existe: yo conozco personas así. El relativismo es tóxico. La soberbia progresista, mortal.

  10. No hay que tener reparos en juzgar a este supuesto indivíduo: No existe como tal, sino en la personalidad jurídica que se dedica a la edición de esta monstruosidad que tiene por finalidad sustituir a Dios por sus intentos, en la demostración atroz de la actitud más despectiva a las creencias y espiritualidad personal, a la libertad y a la Verdad.
    Teniendo manifiesto que sigue residiendo este sentido de la Trascendencia Divina en los hombres, pretenden cambiar a Dios por sus ídolos, a los que hacen hablar en su lugar.
    En conjunto, una muestra de total perversión, que vuelve a financiarse con nuestro dinero y a ejecutarse en nuestra contra.
    Ya han convertido a las derechas en el sinónimo de todo lo que desprecian o combaten, a la democracia en la expresión consciente de todas sus aberraciones, a la persona en el sujeto de sus inclinaciones y a la familia en el agregado de complejos sexuales. Ahora, quieren dar un paso más.
    Pero Dios me dice que su Ley existe.

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