Ni democracia, ni real, ni ya

En el original los rostros no estaban cubiertos

La música suena siempre atractiva, encantadora en su sentido más literal: produce el encantamiento de muchos de los que la escuchan. Sucede así con el movimiento callejero de ocupación de plazas públicas, con el supuesto movimiento 15-M, con Democracia real ya o con esa nueva marca política, Equo, que aparenta ser el Partido Verde europeo en España. 

Equo es la suma de un montón de grupúsculos verdes irrelevantes más el Partido Comunista de España a través de su franquicia electoral, Izquierda Unida. Su oferta no se distingue demasiado de las múltiples propuestas fracasadas que el PCE ha ido emboscando en la política española en los últimos 25 años:

“Derechos humanos, paz y desarme,  objetivos de desarrollo del milenio y del pacto de estado contra la pobreza, auténtica democracia participativa, cambio de modelo económico y productivo, comercio justo y consumo responsable, completar el estado del bienestar, eliminación total de los paraísos fiscales, reforma fiscal verde” (Objetivos de Equo).

En cuanto a los ocupantes de plazas, se aprecia la misma retórica, idéntica neolengua:

“Nosotros los desempleados, los mal remunerados, los subcontratados, los precarios, los jóvenes…  queremos un cambio y un futuro digno. Estamos hartos de reformas antisociales, de que nos dejen en el paro, de que los bancos que han provocado la crisis nos suban las hipotecas o se queden con nuestras viviendas, de que nos impongan leyes que limitan nuestra libertad en beneficio de los poderosos” (Democracia real ya).

311644804
Zapatero con anterioridad, como ahora el 15-M o Equo, también dedicó grandes esfuerzos a la neolengua (“nuevos derechos”). Todos ellos beben de la misma vieja, contaminada fuente, aquella que dispusieron los padres del monstruo. Cuando Lenin y el comité central del Partido Comunista de la Unión Soviética se dieron cuenta en 1924 de que la persecución cruenta de los cristianos y los festivales y procesiones paganas que organizaban en Moscú no hacían más que multiplicar el número de fieles y reforzar su fe, dictaron una circular dando instrucciones para cambiar de procedimiento.

Los padres fundadores del socialismo, del único real que ha existido y del que pervive en toda la izquierda actual, se disfrace de lo que se disfrace, fueron conscientes de que lograrían sus propósitos con más eficacia si recurrían a la zanahoria:

“Es preciso evitar la agitación antirreligiosa masiva que insulte y hiera los sentimientos de la parte creyente de la población” (Circular del Partido Comunista de la Unión Soviética, 5 de septiembre de 1924).

Detrás de la zanahoria de quinces emes y equos, como detrás del proyecto Zapatero, anida el intento de suplantar la democracia sin adjetivos por el viejo método totalitario del adjetivo sin democracia: el 15-M y Democracia real ya cuestionan el sufragio universal y proponen asaltos a ayuntamientos democráticos y marchas sobre Madrid, mientras los compañeros de viaje de la democracia verde de Equo, a fecha de hoy, todavía son incapaces de condenar la dictadura castrista. Dudoso currículo para quien imparte lecciones de demócrata y se propone regenerarnos a todos.

Ubzmw
Equo ni siquiera se presenta como lo que pretende ser, un partido político, sino como una "cooperativa política". El descrédito de la clase política actual y el devastador paso por el poder de la izquierda y los nacionalismos, con su corolario de destrucción de alguna de nuestras instituciones, junto a la inmadurez del sistema democrático español y de la sociedad que lo sustenta, no justifican saltarse las reglas del juego. Sobre todo porque las buenas intenciones anunciadas por quienes proceden de la democracia con adjetivos han tenido siempre a lo largo de la historia, en todos los países donde lo han intentado, en todas las culturas, el mismo final.

Estamos ante movimientos irrelevantes, inflados por los medios hasta lo indecible. La eclosión de una constelación de grupos y movimientos que han aflorado en España desde que se ha hecho evidente que el PSOE va a perder las elecciones es completamente falsa: son pocos y son los mismos de siempre, los que salen derrotados elección tras elección. Aunque hagan tanto ruido. Y tantos medios piquen el anzuelo.

Esa falsa eclosión refleja la crisis final de la izquierda tal como la hemos entendido hasta hoy. En absoluto es producto de una crisis del sistema democrático. Pero el discurso de las bonitas intenciones y las notorias deformidades producidas por la izquierda en nuestro sistema político mantienen en buena forma el negocio del flautista de Hamelín.

Anuncios

7 comentarios

  1. Muy buen artículo. Lo retuiteo.

  2. dr.zooiberg · · Responder

    SE NOTA QUE ES UN VIEJO OBCECADO EL QUE A ESCRITO ESTO,Q SE DEJE DE HISTORIA Y MIRE AL PRESENTE QUE ESTAMOS DANDO UN MENSAJE MUY CLARO Y CAPULLOS COMO ESTE SOLO PRETENDEN ENTURVIARLO Y DEJAN QUE NO AVANCE NUESTRA SOCIEDAD.NUESTRAS PROTESTAS ESTAN FUNDADAS. EN AQUELLAS EPOCAS NO EXISTIAN LAS HERRAMIENTAS QUE AHORA TENEMOS A NUESTRA DISPOSICION.SOLO HAY QUE VER EL RESULTADO DE LAS ELECCCIONES IZQ Y DRCHA SE VAN A VOLVER MINORIAS SIMPLEMENTE POR QUE QUIEN SE CONSIDERE PERSONA SE DARA CUENTA DE LA SITUCION FICTICIA QUE HAY EN TODO ESTO AL FLAUTISTA SE LO VAN A COMER LOS RATONES POR QUE SOMOS MAS QUE NUNCA.GENTE COMO ESTA SI QUE SON VERDADEROS PERROFLAUTAS.HAY QUE TENER FE Y AUNQUE SEA ATEO YO LA TENGO.¡¡¡¡DEMOCRACIA REAL YA!!!!”NO NOS MIRES UNETE”¡¡EL MUNDO PIDE UNA REVOLUCION!!

  3. El mensaje que estáis dando es muy elocuente, de ahí que todo el mundo os mire y nadie se os una. Si queréis una revolución, hacedla, pero con todas las consecuencias (ya os aviso que habrá quien se os oponga, y tendrá todo el derecho a hacerlo). Los revolucionarios de verdad violentan la realidad, no piden permiso. Lo que la gente no perdona es la falta de autenticidad. Yo nunca me uniría a una revolución como la vuestra, jamás. Detesto los piojos. Pero podría alabar la manera en que os jugáis la vida. Hablamos de valentía, de compromiso de verdad, un concepto que no estáis dispuestos a asumir porque entraña riesgos: cárcel, represión, muerte. Sospecho que vuestra indignación no es tan grande como para llegar a esos extremos. Tal vez porque no soís parias auténticos, y aunque muchos estéis en paro y vuestro futuro sea incierto, vivís como Dios. Dejad tranquilos a los que no participan de vuestro parque temático “revolucionario” y un poco más de educación y respeto.

  4. Dr. Zooiberg. (Está claro que en filología no):
    Daqs claras muestras de estar obcecado en tener la razón pero ninguna de emplearla, ni siquiera para expresarte.
    Pides se deje a un lado la historia y al párrafo siguiente pretendes venirte a ella, aunque de manera confusa.
    No necesito que me “instes a la revolución”, sino que me des motivos para empezarla. Te pareceré perrocapuyoflauta, pero necesito además que estos motivos coincidan, porque no creo que debamos iniciar una lucha que tú llevas para alcanzar un logro y yo para otro.
    Requiero que des más muestras de tu valía y menos de tu exaltación y te pido que recapacites sobre la “revolución”, a ver si se trata de “la Pendiente”…
    Porque aquellos que se hicieron a la calle en el mayo francés del 68 ven ahora que lo que hayan alcanzado ha sido por medios muy distintos que las pelambreras, gafas extravagantes o músicas que mareaban más que el mismo patchouli. Es necesario hacer algo más que el vago para lograr un cambio social, sea revolucionario o del aspecto que sea. Lo primero ha de ser la idea y no habéis aportado NINGUNA nueva, cuando una sola puede cambiar al mundo.

  5. Lo mas original que he encontrado leyendo comunicados del movimiento 15M es lo relativo a la feminización del lenguaje y la negación de lo neutro;
    “todxs contra todxs”
    http://fon.gs/tomalaplaza/

  6. Tras tantos desengaños de pillos y granujas, de charlatanes y embaucadores de la derecha y de la izquierda, lo primero que siente uno, a la vista de un llamado nada menos que “Movimiento” como este que okupa las plazas de nuestras principales ciudades, es desconfianza y prevención.
    Su variado programa de exigencias y promesas parece estar confeccionado para satisfacer a todas las formaciones e ideologías de la “rosa de los vientos”. Sus estratégicos campamentos son verdaderos banderines de enganche en los que cada uno de nosotros podríamos firmar de conformidad con algunos de sus puntos programáticos. Sin duda que la idea de su creación ha sido acertada “en tiempo y forma” (perdonen la cursilada), y maquiavélica, para no dejar duda sobre el origen de su paternidad.
    El esperado triunfo de la derecha en las últimas municipales y autonómicas puso en guardia a sus oponentes ante unas más que próximas generales que no se resignan a perder. Ha sido mucho lo logrado hasta ahora, sobre todo en paro, deterioro social y ruina económica, como para perderlo en unos simples comicios y a una sola vuelta.
    España ya está madura, dividida, enfrentados ricos y pobres, y mermada la clase media lograda a base de tanta sangre y sudores, y la cual -no olvidemos- había pasado de un 19,8% de la población en 1935 a un 45,% en 1975
    Todo ha sido una constante confabulación, -y ya no digo contubernio, para no dar ideas o argumentos a los detractores- urdida por el enemigo en la sombra, en cuyas siniestras y oscuras fuentes beben simultáneamente los jerarcas de las distintas formaciones políticas.
    Convenía sobre todo que España dejase de ser católica, y para ello se corrompe a los jóvenes desde la niñez, incitándoles a las prácticas sexuales desde edades cada vez más tempranas a fin de alejarlos de la religión, conocedores como lo son de que una sociedad carente de principios morales y religiosos se presta mejor a ser conducida con la docilidad del buey llevado al matadero y en el silencio de los corderos. Logrado este objetivo, ya se encuentra expedito el camino para su campaña laicista e iconoclasta en la seguridad del escaso eco de los contestatarios. No me diga D. Miguel que esto no es fantástico. Pues la derecha es culpable por omisión, por falta de convicción, y por no haber denunciado los hechos con la energía necesaria.
    Y todavía más. El rápido empobrecimiento de la población, puesto en evidencia por la proliferación de los establecimientos de compraventa de objetos de oro; el creciente e imparable número de parados; las pensiones y subsidios de miseria de las siempre recurridas clases más desfavorecidas; y los cincuenta mil indigentes que pernoctan a la intemperie sin más protección que el cartón que les cubre, contrastan con los privilegios y abultadas nóminas de la clase política fijadas por ellos mismos en rarísimo y absoluto consenso, con sus millonarios patrimonios, y con los cada vez más frecuentes y escandalosos casos de corrupción. ¡ Todo esto justifica plenamente la presencia de los desheredados de la fortuna, en las plazas y calles de España !
    Y ahora, ¿ qué va a hacer la derecha ? ¿ De qué medios o argumentos dispone para disuadir a toda una famélica legión incrementada con cinco millones de parados, en manos de unos sindicatos adversos dóciles a quien les subvenciona generosamente ?
    Para colmo la bacteria E.coli y la difusión del falso rumor por parte de una alta funcionaria del Gobierno alemán, acusándonos temerariamente de la infección, y ocasionando a nuestra maltrecha economía unas pérdidas que a día de hoy alcanzan los mil millones de euros. Otra oscura maniobra para acelerar la quiebra de España, que no acaba de caer de rodillas.
    ¡ Qué falta nos hacía un lobby como el Tea Party, ajeno a la voracidad de la clase política, constituido por todos los españoles de bien y unidos bajo el denominador común de la fe religiosa, patria y monarquía ! Sin previa regeneración social no habrá regeneración democrática.
    Estoy totalmente seguro y lo veo con meridiana claridad que, en estos gravísimos momentos, a España solamente la salvarán la Caridad y la generosidad de sus buenos hijos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s