Revisa tu basura: tu vecino está pasando hambre

He conocido las dos noticias al mismo tiempo: solo en Cataluña, un millón y medio de personas pasan hambre en Cataluña, mientras cada europeo tira a la basura 179 kilos de comida al año.


La Fundación Banco de Alimentos de Barcelona acaba de informar de que el hambre se ha multiplicado por tres en Cataluña y ya la padecen 1 millón y medio de personas (la población total de la región es de 7,5 millones de habitantes).

Este espectacular aumento de la demanda de alimentos procede de familias autóctonas de clase media.

Por su parte la Comisión Europea, ha dado a conocer un estudio según el cual cada europeo arroja a la basura 179 kilos de alimentos anuales, 98 millones de toneladas. El 42 por ciento de esa cantidad procede de los hogares, el 39 por ciento de los productores y el resto de distribuidores y empresas de catering.

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17 comentarios

  1. Penoso, pero así es.
    Pero hay algo que también me gustaría denunciar, y que todos los medios de comunicación dejasen su hipocresía, y pusiesen a funcionar sus cerebros robotizados, los periodistas de todos esos medios de comunicación sin excepción:
    – ¿Cuantas toneladas de frutas y verduras tiran a la basura o a la carretera los camioneros que se rebelan porque no les pagan, o por cualquier otro motivo, en lo que solo son responsables los politicos?
    – ¿Cuantas toneladas de tomates se tiran en la absurda “tomatina”, mientras millones pasan hambre?
    – En los restaurantes se tira comida por toneladas, y lo hacen porque sirven en exceso, y los comensales ven antes con los ojos que con el estómago. Ambos casos son vergonzosos y por lo que tendrán que rendir cuentas cuando les llegue la hora.
    – Los sindicalistas de UGT y CCOO que viven en la opulencia, de banquete en banquete, y de hoteles de lujo ¿no tienen vergüenza al presentarse ante trabajadores y parados que pasan hambre, mientras les ROBAN literalmente sus sueldos?
    – ¿Cuantos poiticos millonarios miran para otro lado, mientras más de cinco millones de españoles pasan hambre, en lugar de ayudar a los comedores públicos?
    – ¿Cuantas familias se han quedado sin hogar mientras los del PSOE tienen viviendas vacías, que podrian ser habitadas por algunas de esas familias?
    ¿Y que me dices de Zapatero, que mostrando una bajeza y una miseria vomitiva, hace alarde de que vivirá el resto de sus dias “tumbado en una hamaca mirando a las nubes”?.
    No podemos tolerar que ningún politico, haya ocupado el cargo que haya ocupado, reciba pensión alguna si no ha trabajado el mismo tiempo que el resto de los ciudadanos, y el que lo deba recibir, que sea equivalente al del resto de las demás personas.
    Aqui todos tenemos que ponernos manos a la obra, porque hay cosas de las que todos somos responsables de igual manera que los politicos, también de permitir que delincuetes gobiernen este país.

  2. La visión de familias enteras rebuscando en los cubos de la basura de los supermercados está siendo lamentablemente habitual en Barcelona. reconozco que he llorado más de una vez, al pensar que no se trata de haraganes ni borrachuzos, sino parados o sus hijos menores, que subsisten de esta manera por culpa de la crisis que estamos pasando. No se lo merecen, pobres.
    Como en el trabajo, llevándome una fiambrera de casa, con comida del día anterior. La pasta siempre se pasa y en frio es muy desagradable, pero más de una vez la he ofrecido a estas personas, quienes la aceptan con agradecimiento. En ella tengo grabadas las siglas PNQDNH, Panem nostrum quotidianum da nobis hodie.
    A un vecino de mi taller, le dejo muchas veces una bolsa con lo que puedo comprarle colgada del pomo de la puerta. Luego llamo al timbre y me voy corriendo, no quiero que sepa quién le ayuda. Este hombre (Que es anciano y diabético) nunca puede comer carne, por falta de recursos.
    Cada vez que abro mi pitillera leo el lema que tengo grabado en ella:”Cuando hay poco y se reparte, es pobreza. Cuando hay poco y no se reparte, hay miseria”.
    Personalmente, tuve una temporada de “vacas gordas” muy fuerte, casi de delirio. Resultaba increíble la facilidad con que se llenaban las arcas y venía una prosperidad, que se esfumó de golpe. Sobrevino la crisis y mis clientes no podían pagar ya los dinerales a que me empezaba a acostumbrar, faltándome después el trabajo. Las he pasado canutas este año y el anterior, pero he de decir que esta experiencia me ha servido para recordar que lo importante en esta vida no son las comodidades y que era igualmente feliz cuando no las tenía. Y ver que los demás también pasan necesidad me hace ver su lado humano, el que parece un poco perdido ante un mostrador, en la relación vendedor-cliente.
    La manera de no tirar comida es vigilar muy bien lo que se compra, las raciones y la posibilidad de conservación de los alimentos. Con esta precaución, en mi casa no se tira nunca nada.

  3. En mi casa no tiramos nada. Así me enseñaron de pequeña y así he educado yo a mis hijos.

  4. Estoy de acuerdo, pero creo que no podemos pasarnos la v ida señalando fuera. De los líos colectivos se sale cuando cada cual arregla su propia casa. Su propia vida.
    ¿De qué vale criticar la corrupción ajena cuando cada ciudadano español (o casi) acepta, consiente y hasta se entrega a prácticas corruptas?

  5. Comparto una experiencia similar, Luna, y he llegado a las mismas conclusiones.
    Te voy a copiar los “trucos” para no olvidar lo que soy, lo que somos. Gracias.

  6. Estoy de acuerdo con todos, quizás por eso me fijo en el desperdicio de alimentos que antes comenté. Solo quien vive con el estómago lleno y nunca ha pasado necesidad no se da cuenta de eso.
    De necesidad quizás sepa un poco, de tener que traerme comida los vecinos, pasarla por la turmix para darsela a mis hijos pequeños, y yo tomarme mi cafelito y a veces un poco de leche. Esto entre otras muchas necesidades que no voy a relatar.
    Una ventaja es el haber vivido mi infancia y parte de mi juventud, cuando no había lavadora, ni fregona, o ver un filete al mes o cada dos meses.
    Dicen que “la experiencia es la madre de la ciencia”, y agradezco infinitamente haber vivido en la escasez para valorar lo que ahora tenemos, que no es mucho pero aprovechandolo todo. Y así he enseñado a mis hijos, que ya practican la sobriedad desde hace tiempo.
    Hay un cosa que aprendí fuera de España, y es que cuando iba a un restaurante y dejábamos alimentos, pedía que me los preparasen para llevar, luego los aprovechaba en casa. Nunca nadie me puso mala cara o se extrañó, de hecho algunas amistades vieron la lógica y ahora hacen otro tanto.
    También cuando vas a un restaurante y te ponen automaticamente una pieza de pan sin preguntar y encima te lo cobran, como no tenemos costumbre de comer pan en las comidas, guardo esas piezas y las usamos en los desayunos. El pan se puede congelar y cuando se vaya a usar se descongela en la tostadora, y tienes pan calentito y tostadito.
    Bueno, no me enrollo más. Un abrazo a todos.

  7. Lo que dice Juana de Arco del estómago lleno lo he visto a veces, en muy buenas personas. Ayudarían a quien fuera, si se dieran verdadera cuenta de su situación, pero creen que sobre estos términos se exagera, que “no será para tanto”.
    Los que no lo hayáis visto, creedme: estas situaciones son muy comunes y hay otros indicios que se nos escapan habitualmente, como las largas caminatas que se pegan algunos hasta el trabajo o el colegio. ¿Les gusta pasear? No. Sencillamente, no les llega para el autobús.
    Sé por experiencia lo que puede molestar a un adolescente no poder tomarse nunca nada en un bar con sus amigos.
    Con todo, hemos de ver que hay pobrezas más extremas. Nosotros pasamos un “bache” y sobrevivimos entre quejas infinitas, cuando en muchos países hay lisiados y amputados que trabajan en el campo, viudas sin nigún tipo de ingreso ni acceso a la vida laboral, enfermos mentales en la misma situación…
    Nosotros no hemos llegado a esto, porque aún mantenemos una buena red de distribución de alimentos y -aunque caros- los podemos conseguir. Lo más grave será que comamos cada tres días, pero ¡Ya lo quisieran en los países verdaderamente afligidos por el hambre! Allí no hay modo de comprar comida, ni hipotecando la casa. No llega.
    El problema es verdaderamente complejo, pero llegué a una conclusión: Para solucionarlo, cada país debería encargarse del que se encuentra un poco peor que él, digamos “el siguiente en pobreza”. Parece extraño, pero es así como se pueden establecer vínculos económicos compensatorios para que no resulte gravoso el esfuerzo, pero sí eficaz.
    Juana de Arco: Creo que tus hijos serán felices. No “pese” a lo que cuentas, sino “gracias” a esto. Y me alegro, creeme. Sed también bienaventurados.

  8. MR (Monárquico y Republicano) · · Responder

    Luna, en serio: eres un tío con dos cojones. Que Dios te bendiga.

  9. MR (Monárquico y Republicano) · · Responder

    Lo de Cataluña es de traca… La gente pasando hambre y los nazionanistas preocupados por la inmersión. Hasta cuándo va a haber que aguantar a estos políticos, cuyo negocio es enfrentarnos y está en alza… Cuando tantos otros de verdad, que producen y dan trabajo, pasan penuria. Los primeros, en cambio, sólo venden humo… Y bien caro que lo venden.

  10. Muchas gracias a todos. He aprendido mucho. Gracias.

  11. MR: Confirmo la alusión a mi anatomía vertida en tu comentario, pero no veo la relación que pueda guardar con los que he introducido en esta bitácora. Tu castiza y españolísima expresión se acostumbra a usar en alabanza ante una muestra de valor, pero aquí no hay ninguna.

  12. Juana de Arco:
    Tu sacrificio es también el de mi madre. Ya hablamos sobre ella en tu blog, no sé si recuerdas la ocasión.
    He e decirte que te admiro como a ella y eso es admirarte mucho. Sigue adelante, sabes que merece la pena.

  13. Perdonad que haga tres comentarios seguidos, la verdad es que entraba a este blog para explicar mi extraña propuesta de cómo un país debe ayudar al “inmediatamente más pobre”.
    Sabemos que la riqueza nacional va fluctuando según muchos acontecimientos, que unas veces estamos más deprimidos y otras, con mayor poder adquisitivo. En países casi homólogos en situación financiera, se puede dar con facilidad la circunstancia de que aquél que ha ayudado se ha empobrecido al año siguiente, mientras que el que recibió la ayuda, puso con ella medidas de financiación que le han hecho mejorar. Es el momento en que puede devolver la deuda y con hacerlo, además de resarcirla ayuda a quienes le han ayudado.
    Ignoro si hay algún economista que haya razonado sobre este sistema o si se incluye en alguna ideología, es un barrunto personal que aventuro para ver qué os parece.

  14. Lo siento, Luna, no tengo conocimientos de economía para responderte en este asunto. Pero no me suena haber leido nunca una propuesta de estas características en ningún otro sitio. ¿Has repasado documentos de la Iglesia? Recuerdo que Caritas in Veritate dedica un capítulo a esto, pero no lo hace exactamente para proponer un plan de medidas concretas de política económica.

  15. Es claro que la postura frente a la pobreza debe ser personal, pero comentado lo anterior, no debemos olvidar que habría que apoyar un sistema económico que crease riqueza en lugar de uno que la destruyese. Para empezar, hay que respetar la propiedad privada. Aunque parezca contradictorio, no hay Bien Común si no se respeta la propiedad privada.
    En relación a lo que comenta Luna, la ayuda a nivel de países nunca ha dado resultados verdaderos. Lamentablemente, en la mayoría de los casos, esas ayudas no llegan a los pobres. Otra cosa es las entregas concretas a organizaciones como Manos Unidas o misioneros. Sin embargo, el problema está en que esos países sean autosuficientes, no en convertirlos en permanentemente subsidiados.

  16. Gracias por lo de Caritas in veritate, Miguel. Efectivamente, la Iglesia nose aventura en proponer soluciones de este calibre, porque son bastante lejanas a su Ministerio. ¡Ojalá pudiera!. Como muchos, creo que el hambre en el mundo se acabaría cuando aplicásemos la Doctrina de Jesucristo sabiamente al bolsillo, aun cuando casi son equiparables el número de cristianos que hay en el mundo y el de los que pasan hambre en la actualidad, pues ambos rondan lo 900 millones.
    Eétion: Lo que dices está muy puesto en razón. Vano será que los mejores economistas elaboren estrategias a la vez que los mejor intencionados (Aun cuando no sepamos muy bien de lo que hablamos), si luego llega la garrapata de turno y se chupa todas las ayudas. Tanta FAO y tanta ONU, pero a la hora de la verdad, no existe medio de echar el guante a esos robaperas de dedicación intensiva.
    La intención de formar a los que pasan hambre para que puedan valerse por sí solos en el trabajo y crear empresas, está en la mayoría de Misioneros. Ya lo apuntaba San Juan Bosco y promovió el siglo pasado.
    A nivel personal podré ayudar al pobre de la esquina, pero cuando quiera llegar a Lorca o al Cuerno de África, necesitaré pasar por una institución. La Iglesia Católica nunca me ha fallado para estas cosas.

  17. MR (Monárquico y Republicano) · · Responder

    Sí la hay, hay que tener valor para no perder los nervios ante la crisis y pensar menos en uno mismo y más en los demás, a pesar de las circunstancias. Yo soy pusilánime y, con frecuencia, me abruman: no he tenido para tanto, al menos hasta ahora. No era con ánimo de hacer peloteo, escribí lo que se me pasó por la cabeza porque sentí ánimo. Recibe un cordial saludo, Luna.

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