Cuando el feminismo se convierte en caricatura machista

Mientras personajes como Elena Valenciano sigan en el PSOE, a Rajoy le esperan días de calma chicha y al PP, largos años de estancia en el poder.


Si cualquier heterosexual hubiera escrito “conserva de sus exitosos años mozos el porte del que se sabe guapo y macho”, habría podido incurrir en un delito contemplado en alguna de las muchas normas de “igualdad” aprobadas en los últimos años por el PSOE. Esas que el PP debe ahora derogar.

Si el susodicho heterosexual masculino hubiera afirmado de alguien que “ninguna mujer se le resistió jamás” o que “tuvo muchas mujeres pero ninguna estuvo a su altura”, el pensamiento progre políticamente correcto, ese que el PP debe ahora combatir, le habría tachado de menosprecio y maltrato a la mujer y aun de ejercer violencia sexista contra ella.

Sin embargo a mi las frases que ha dejado escritas Elena Valenciano en su blog no me parecen nada de todo eso. Solo me suenan a ordinariez y a recurso pretencioso de quien no sabe escribir. También me sugieren una tristeza muy mal disimulada:

“Conserva de sus exitosos años mozos el porte de la que se sabe guapa y hembra. Ningún hombre se le resistió jamás y, a pesar de que hace tiempo que pasó los 70, aún comparte su cama muchas noches (…) Tuvo muchos hombres pero ninguno estuvo a su altura. Dice que ella no se ha enamorado nunca de verdad. Pasiones, muchas. Amor, ninguno.”

 

Anuncios

2 comentarios

  1. Tanto machismo como feminismo comparten siempre un coeficiente común, acallado por costumbre o por “omertá”: El sexismo, la necesaria discriminación por sexos para su existencia y justificación. ¡Qué lejos están ambas posturas del a igualdad que dió nombre a un Ministerio encargado de imponer una de ellas!.
    Nunca he creido el conocido axioma de que los extremos tienden siempre a juntarse, pero aquí veo la excepción que justifica la regla y veo que se puede aplicar sin lugar a error.
    Encuentro en los comentarios que leo en la entrada otra característica común, la inmadurez que se refleja en lo que los psicólogos llaman “síndrome de Don Juan Tenorio”. Así hablaba yo en el patio del recreo sobre las féminas cuando era adolescente,”muy mayor y muy macho”.
    Alardear de no tener amor recuerda al famoso refrán: “Dime de los que presumes y te diré de lo que careces”. En este caso, carencias afectivas por un tubo, una autoestima por los suelos y traumas, muchos traumas.

  2. Totalmente de acuerdo con el artículo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s